Mejores prácticas de ciberseguridad

¿Adivinas cuántos millones le costaron a Louis Vuitton, Dior y Tiffany sus errores de seguridad?

Ahora en el mes de febrero de 2026, tres de las casas de lujo más influyentes del mundo (Louis Vuitton, Dior y Tiffany & Co.) enfrentaron una de las sanciones más significativas en la historia reciente de la protección de datos.

La Personal Information Protection Commission de Corea del Sur impuso multas que suman 36.033 millones de wones (equivalentes a más de 24.9 millones de dólares) a las filiales de estas marcas en ese país, por fallas graves en la protección de datos personales de millones de clientes.

¿Qué pasó realmente en Corea del Sur?

El ente regulador de Corea del Sur decidió que las filiales locales de estas tres compañías infringieron la Personal Information Protection Act (PIPA) al permitir el acceso no autorizado a sus sistemas, lo cual provocó grandes filtraciones de datos de clientes, por lo que les trajo estas consecuencias:

  • Louis Vuitton Corea fue multada con 21.4 mil millones de wones tras la filtración de datos personales de alrededor de 3.6 millones de clientes, debido a un ataque que comprometió un dispositivo de un empleado.

  • Christian Dior Couture Corea recibió 12.236 millones de wones por la exposición de los datos de aproximadamente 1.95 millones de personas, después de que un empleado fuera víctima de un ataque de ingeniería social y permitió un acceso no autorizado.

  • Tiffany Corea fue multada con 2.412 millones de wones por la filtración de datos de 4,600 clientes en un incidente similar de phishing dirigido al personal.

En total, los datos de más de 5.5 millones de personas se vieron comprometidos en estos incidentes.

Lo que hizo este caso especialmente relevante fue que no solo se trató de un único ataque sofisticado, sino de fallas sistemáticas en la protección de la información personal que afectaron a gigantes del mercado.

Errores comunes que permitieron estos breaches

Los informes regulatorios y auditorías de estos incidentes dejaron en claro que existieron errores básicos que podrían haberse evitado con mejores prácticas de protección y de Gestión de riesgos de ciberseguridad:

  • Falta de controles de acceso robustos: Muchas de las filtraciones se dieron porque no existían barreras suficientes para evitar que credenciales o dispositivos comprometidos permitieran accesos indebidos.

  • Ausencia de monitoreo y respuesta temprana: En el caso de Dior, el ataque pasó desapercibido por más de tres meses debido a la falta de revisión y alerta de actividades inusuales.

  • Ingeniería social exitosa (phishing y vishing): El personal fue manipulado para otorgar credenciales o acceso a sistemas críticos, lo que resalta la falta de capacitación en seguridad humana.

  • No aplicar funciones de seguridad disponibles en las plataformas SaaS: Aunque las plataformas ofrecen herramientas de autenticación avanzada, revisión de logs, controles de IP y más, estas no fueron implementadas adecuadamente.

¿Por qué estas fallas perjudican a las empresas?

Las sanciones recientes a marcas internacionales de gran tamaño evidencian que los ataques no necesariamente tienen lugar por una sofisticación extrema, sino por debilidades estructurales y la ausencia de controles apropiados.

Para administrar la información de los clientes, numerosas compañías utilizan hoy en día plataformas basadas en Software como Servicio (SaaS), ya que consideran que son eficaces y escalables. No obstante, asignar la infraestructura no implica ceder la responsabilidad. La empresa sigue siendo responsable de configurar adecuadamente los accesos, monitorear la actividad y salvaguardar la información que tiene bajo su custodia, aunque el proveedor gestione el sistema.

Es por eso que la gestión de riesgos de ciberseguridad se vuelve importante para cualquier entidad. No solo se trata de implementar herramientas de seguridad, sino también de detectar, analizar y reducir continuamente los peligros tecnológicos, humanos y regulatorios que tienen el potencial de afectar la operación. Incluso las compañías más grandes pueden sufrir multas, perder confianza y sufrir daños a su reputación que afecten directamente su sostenibilidad si no tienen una sólida y proactiva gestión de riesgos cibernéticos.

Finalmente, los casos recientes en el sector del lujo nos advierten que la seguridad digital es una responsabilidad estratégica, no operativa. Las compañías que incorporen la gestión de riesgos cibernéticos en sus decisiones no solo eludirán las penalizaciones, sino que también aumentarán su competitividad y credibilidad. En el contexto actual, salvaguardar la información significa proteger el futuro de la empresa.

En Never Off Technology impulsamos una Gestión de riesgos de ciberseguridad basada en la anticipación, el análisis continuo de amenazas y la implementación estratégica de controles efectivos, permitiendo que las empresas crezcan, adopten tecnologías como SaaS y fortalezcan su transformación digital sin poner en riesgo la información que sustenta su reputación y confianza.

Ten la tranquilidad de
que tu empresa está protegida