Mejores prácticas de ciberseguridad

¿Ya te contaron cómo le robaron la contraseña a medio departamento?"

El consejo que TI debería darle a toda la empresa

Proteger la infraestructura tecnológica de una empresa ya no es suficiente. Hoy también hay que cuidar algo mucho más cotidiano: las credenciales que usamos todos los días para entrar a sistemas, aplicaciones y plataformas.

Una contraseña, un código MFA o un token pueden parecer cosas sin importancia. Pero en las manos equivocadas, son justamente la puerta que alguien necesita para meterse donde no debería.

Y uno de los riesgos más comunes llega por algo tan simple como un mensaje o un correo.

¿Por qué nunca deberías compartir tus credenciales por WhatsApp, Teams o correo?

Las solicitudes pueden llegar de muchas formas. Alguien puede escribirte haciéndose pasar por un compañero, un proveedor o incluso tu jefe, y pedirte:

  • Una contraseña.
  • Un código MFA u OTP.
  • Un token de acceso.
  • Datos para entrar a una plataforma.
  • Información de una cuenta corporativa.

El problema es que, cuando la solicitud llega por un chat o un correo, casi nunca puedes estar seguro de quién está realmente del otro lado.

Así que, por más legítima que parezca la petición, la regla es simple: las credenciales no se comparten por esos medios. Nunca.

Una contraseña comprometida puede ser solo el principio

Cuando alguien consigue las credenciales de un usuario, el riesgo casi nunca se queda ahí.

Dependiendo de qué permisos tenga esa cuenta, un atacante podría terminar accediendo a:

  • Aplicaciones corporativas.
  • Correos electrónicos.
  • Documentos y archivos.
  • Información de clientes.
  • Sistemas internos.
  • Plataformas administrativas.
  • Otros servicios conectados.

Por eso cuidar las credenciales no es un detalle menor: es parte de la seguridad de toda la empresa.

¿Y si alguien te pide tus credenciales?

La respuesta es más simple de lo que parece: no las des, y verifica antes de hacer cualquier cosa.

  1. Desconfía de las solicitudes que no esperabas.
  2. Nunca envíes contraseñas, códigos MFA, OTP o tokens por mensaje.
  3. Confirma quién es realmente la persona que te lo pide.
  4. Usa los canales oficiales que tu empresa tiene definidos para esto.
  5. Si algo se ve raro, repórtalo al área de Ciberseguridad.

Aunque quien te escriba parezca saber cosas internas de la empresa, eso no lo hace legítimo. Muchas veces es justo así como logran ganarse la confianza.

Recomendaciones para proteger las credenciales de tu empresa

Proteger las credenciales no debe depender únicamente de que los empleados sepan reconocer una amenaza. Las empresas también deben establecer medidas claras que reduzcan las posibilidades de que una cuenta sea comprometida.

Algunas recomendaciones importantes son:

  • Establece políticas claras: define qué información nunca debe compartirse por correo, WhatsApp, Teams u otros canales de comunicación.

  • Refuerza el uso de MFA: añade una capa adicional de protección para evitar que una contraseña comprometida sea suficiente para acceder a una cuenta.

  • Capacita periódicamente al personal: enseña a los colaboradores a identificar solicitudes sospechosas de contraseñas, códigos MFA, OTP o tokens.

  • Limita los permisos de acceso: cada usuario debe tener únicamente los accesos que necesita para realizar sus funciones.

  • Utiliza gestores de contraseñas corporativos: evita que las contraseñas se almacenen o compartan de manera insegura.

  • Implementa procesos de verificación: ante cualquier solicitud inusual de acceso o información, establece mecanismos para confirmar la identidad de quien la solicita.

  • Monitorea los accesos: supervisa actividades inusuales y accesos sospechosos para detectar posibles compromisos de cuentas.

  • Define un protocolo de reporte: los empleados deben saber exactamente a quién acudir si creen que compartieron una credencial o recibieron una solicitud sospechosa.

  • Revisa periódicamente los accesos: elimina cuentas que ya no se utilizan y actualiza los permisos cuando una persona cambia de posición o deja la empresa.

La seguridad de las credenciales no depende de una sola herramienta. Requiere una combinación de tecnología, políticas y educación.

Ten la tranquilidad de
que tu empresa está protegida